Olimerca.- El pasado 25 de noviembre, el sector oleícola y olivarero de Jaén demostró, una vez más, que su liderazgo internacional no es casualidad, sino una consecuencia más que evidente de que los agentes implicados en este sector trabajan, cada día, por conseguir rentabilizar sus cultivos y obtener de ellos un producto de máxima calidad para comercializarlo dentro y fuera del territorio nacional.
Así se puso de manifiesto durante la celebración de la Mesa de Diálogo organizada por Olimerca. Este evento reunió en el Palacio de Ferias y Congresos de Jaén (IFEJA) a un elenco de expertos que, desde sus respectivos ámbitos, abordaron con claridad y mucho conocimiento, los “Ejes estratégicos para relanzar el sector oleícola jiennense”. Puede ver en diferido el desarrollo de este encuentro PINCHANDO AQUÍ
Convertido en un plató de televisión, una sala del recinto ferial fue testigo de una serie de aspectos que podrían transformar el sector en el futuro, tales como la transformación del modelo productivo, la diferenciación, la innovación y la tecnología, la apuesta por la sostenibilidad y la profesionalización, hasta llegar a la comercialización y competitividad. Pero, sobre todo, en este entorno se respiró un ambiente de "autenticidad y tradición”, tal y como aseguró el consejero del Grupo Ágora Comunicación y Análisis, Antonio Herranz, durante su discurso inaugural de esta Mesa de Diálogo que, “además de analizar tendencias, busca comprender una situación, compartir visiones y avanzar juntos con el olivar y el aceite de oliva”.
Hándicaps del sector y estrategias
Tras los agradecimientos realizados por la directora de Olimerca, Nieves Ortega, a estos ponentes de un “gran bagaje y experiencia “, la Mesa de Diálogo no podía arrancar de mejor manera que recordando que Jaén es la mayor productora de aceites de oliva del planeta. Este cultivo “con el 5% de la superficie de olivar mundial genera una producción del 20% del aceite de oliva”, lo que pone de manifiesto que “los olivares de Jaén son cuatro veces más productivos que los del resto del mundo”. Así de tajante se mostró el consultor oleícola y CEO de Vilcon, Juan Vilar, quien reconoció que “esta situación es mala porque estamos descuidando muchas otras cosas”.
Juan Vilar: “En Jaén vamos rezagados respecto al resto del mundo, de España y de Andalucía”
Para justificarlo, Vilar estableció una comparativa entre los distintos tipos de olivar en el mundo, indicando que "prácticamente el 10% del olivar es en seto, mientras que el olivar diferenciado, sostenible y económico medioambientalmente hablando, supone un 8% del total de la producción". Extrapolando estos datos a la provincia de Jaén, “las cifras representan el 1,7% y el 1,3%, respectivamente”, unas cifras que muestran que “vamos rezagados respecto al resto del mundo, de España y de Andalucía”, añadió.
En este sentido, preguntamos a los contertulios sobre los principales hándicaps que tiene por delante el sector y qué estrategia habría que implementar para poder superar los retos actuales, a lo que el director del proyecto LIFE Olivares Vivos+, José Eugenio Gutiérrez, explicó que muchas veces se incide en que el futuro se basa en la tecnificación y en la intensificación, y "el futuro también es la diferenciación y el valor añadido”, para seguir avanzando en la rentabilidad de nuestros olivares. Gutiérrez lamentó que en Jaén el sector no apuesta por la diferenciación, ni defiende los valores que representa el olivar tradicional, al mismo tiempo que las políticas de innovación tecnológicas dejan de lado la agroecología y el valor añadido.
Transformación del olivar y oportunidades de negocio
Sobre olivar en seto versó la exposición del CEO de Carmonagro, Francisco Carmona, quien apuntó que en el olivar de Jaén tienen que convivir los dos modelos de olivar –tradicional y superintensivo–, pues es "inevitable la transformación del olivar en un modelo competitivo que apueste por la diferenciación y la competitividad".
Al hilo de esto, el director general de la Caja Rural de Jaén, Fernando Planelles, hizo especial mención a que, “pese a que en los últimos años el agricultor empieza a ver que el futuro es la transformación, todavía queda mucho camino por recorrer”. Planelles citó el problema de la mecanización y el difícil relevo generacional como aspectos que impiden esa evolución para generar nuevas inversiones que “tan necesarias son para llevar a cabo esa convivencia”. En su opinión, el futuro no se halla solo en la intensificación, sino en intentar modernizar el olivar, mecanizando trabajos, haciendo más eficiente los riegos, incorporando otras variedades, integrando producciones, etc. Estas fórmulas nos ayudarán a “afrontar los retos que el olivar jiennense tiene por delante”.
Fernando Planelles: “Pese a que en los últimos años el agricultor empieza a ver que el futuro es la transformación, todavía queda mucho camino por recorrer”
Por su parte, el director general de Conde de Benalúa, Eduardo Valverde, se centró en la oportunidades de negocio, explicando que cada agricultor tiene que tener su plan estratégico que incluya unos objetivos claros –volumen, margen tamaño, etc.–, dejando de lado "si llueve o no llueve y si hay más o menos aceite". Sobre las alternativas de futuro para el olivar, Valverde apostó por ganar en dimensión, en tamaño y propuso apoyar la búsqueda de agricultores para el relevo generacional y apostar por la mecanización. Él mismo, recomendó “huir del victimismo y valorizar el producto”. “Hay que hacer marca” insistió.
Alternativas para la modernización
El director operativo de Grupo Oleícola Jaén, Joaquín Morillo, coincidió con Eduardo Valderde en afirmar que "cada uno en su casa tiene que hacer sus deberes y cada persona, cada explotación agraria y cada empresa tendrá que hacer lo que tenga que hacer en el entorno”. “La provincia de Jaén es productiva al máximo, pero sí que es verdad que tenemos falta de mano de obra, ahí es donde yo creo que va a entrar la profesionalización y las empresas de servicios", añadió Morillo, insistiendo en que “nos falta relevo generacional en un campo que tiene gran futuro”.
Tras recordar que en Jaén hay 100.000 agricultores, el presidente de Grupo Interóleo, Juan Gadeo, reconoció que “todo el mundo tiene claro que sí se puede modernizar”, pero el olivar se encuentra barreras para llevar a cabo esa modernización. En este sentido, Gadeo detalló algunos inconvenientes como la dimensión de las propiedades –la mayoría son pequeñas de alrededor de 6 ha–, con explotaciones diseminadas y acechadas por la falta de relevo generacional; o la inversión que esas pequeñas explotaciones tienen que realizar para recibir los servicios de asesoramiento para profesionalizar esa reconversión, cuyo retorno seria a largo plazo. Pero, además, aseveró que “para una gran mayoría de los agricultores, el olivar es una actividad complementaria” y existe una carencia de empresas que se dediquen a la gestión profesional de la actividad agrícola.
Juan Gadeo propuso algunas iniciativas que ya se están empleando, como “el adelanto de la cosecha, la gestión conjunta de fincas por parte de las operativas para reducir la mano de obra y ahorrar costes, y la puesta en valor del AOVE”
Por todo ello, aludió a la búsqueda de alternativas, ya que todo el terreno no se puede modernizar –solo un 40%–, y propuso algunas que ya se están empleando, como “el adelanto de la cosecha, la gestión conjunta de fincas por parte de las cooperativas para reducir la mano de obra y ahorrar costes, y la puesta en valor del AOVE”.
Valorización del olivar y del AOVE
En el turno de palabra del director de Operaciones de Grupo Acesur, Carlos Jiménez, defendió que “tenemos que ser conscientes de que hay situaciones muy particulares que conllevan un valor añadido muy importante y encima unos beneficios adicionales”. Concretamente, "el 96-97% de la producción de aceite de oliva de Jaén, a día de hoy, tiene unos costes medios de producción, como mínimo, del doble de los que tienen en gran parte de las provincias de Cádiz, Huelva, Sevilla y casi todo Portugal”.
Es por ello que hay que transmitir los valores de producir 450 millones de kilos de aceite de oliva en Jaén. “Esta provincia tiene que entender que tiene una serie de valores que, después de 30 años, sigue sin poner encima de la mesa” e invitó al sector a “hablar de sostenibilidad, del ácido oleico, de la vitamina E, de los subproductos, de la biomasa, etc.” para valorizar nuestro olivar y el aceite de oliva.
Carlos Jiménez: "Jaén tiene que entender que tiene una serie de valores que, después de 30 años, sigue sin poner encima de la mesa”
Este encuentro quedó patente que la provincia de jaén va a producir cada día más aceite de oliva, por lo que tendrá que vender más, siendo más competitivos y comercializando el producto fuera de nuestras fronteras. Estas son algunas de las pinceladas se trazaron en este encuentro tan interesante, cuyo broche final lo puso el director general de IFEJA, Ángel Vera, quien mencionó lo interesante que había sido esta Mesa de Diálogo "sobre un sector que nos preocupa en la provincia de Jaén, y también en Andalucía; y de un producto que posiblemente, sea uno de los más estudiados del mundo".
Vera culminó su intervención esgrimiendo que “muchos de los aspectos tratados hoy a aquí, como la mejora de la eficiencia productiva, el desarrollo de las zonas olivareras para fijar población en el territorio, mantener la sostenibilidad ambiental, la apuesta por la calidad, el impulso de proyectos de I+D, la mejora de las tecnologías o la optimización del valor añadido, están reflejados en La Ley del Olivar de 2011, lo que significa que han pasado más de 14 años y seguimos hablando sobre los mismos temas. Es el momento de tomar decisiones y abordar las soluciones que tenemos en nuestras manos".

Aprovechamos la ocasión para agradecer, una vez más, la colaboración de las empresas patrocinadoras, pues sin ellas este evento no hubiera sido posible, como Auxilliar Conservera, Almazara La Alquería, Carmonagro, Centrifugación Alemana, Eurochem, IMS Control, Laboratorio Tello, Olivarum, Opticept, Pieralisi y Wikifarmer.