Liderar durante nueve años consecutivos el ranking mundial de la variedad Picual no es fruto de la casualidad, sino de una estrategia basada en el conocimiento agronómico y una apuesta por la calidad. Hablamos de Olivapalacios, firma que ha construido su prestigio combinando tradición familiar, tecnología y una visión clara del mercado premium

Ser el AOVE Picual más premiado del mundo durante nueve años consecutivos, liderando el EVOOWorld Ranking, no es solo un reconocimiento, sino que supone un estímulo que anima e impulsa a Olivapalacios a seguir realizando el trabajo con la misma dedicación y esmero.

Su historia es la de una familia que durante generaciones ha ido adquiriendo un sólido conocimiento del campo y sus ciclos naturales; fruto de ello, surgió la apuesta por el olivar como un proyecto de futuro aplicando todo el saber acumulado en la gestión agrícola, y orientando el proyecto hacia aceites de muy alta calidad envasados bajo la marca Palacio de los Olivos.

La clave: control absoluto del proceso

La filosofía productiva de Palacio de Los Olivos se basa en priorizar la calidad sobre la cantidad de aceite producido, únicamente a partir aceitunas propias recogidas en su estado óptimo de maduración, y molturando el fruto en menos de una hora, lo que supone un factor decisivo para preservar aromas, sabor y nutrientes saludables.

El carácter volcánico del suelo donde se asienta su olivar y el clima local aportan un perfil sensorial único a unos aceites que reúnen “todos los componentes aromáticos y nutrientes propios de una materia prima singular y de muy alta calidad” donde cada partida de aceituna recogida y de aceite producido están controlados mediante un riguroso proceso. 

Tradición y tecnología, aliados

Desde sus inicios, Olivapalacios, S.L. ha apostado por el control integral del proceso, incorporando progresivamente tecnología de vanguardia en la recolección y elaboración del aceite.
Así, lejos de plantear un choque entre pasado y modernidad, ambas dimensiones se complementan; la tradición fija el criterio: cuándo cosechar, cómo tratar cada variedad o qué perfil de aceite buscar. La tecnología, aporta precisión, trazabilidad y seguridad alimentaria mediante control de temperaturas, tiempos y procesos.

Exportar implica educar

En un contexto internacional donde el consumo de AOVE ha mantenido una tendencia ascendente, Olivapalacios, S.L. reconoce que su crecimiento internacional ha ido acompañado de un reto paralelo de divulgación y formación sobre las características, usos y bondades del producto, habiéndose adaptado a las particularidades de cada país y a las necesidades de cada cliente. 

Próximos pasos: nuevos mercados y nuevas variedades

En el plano nacional, su prioridad es consolidar su presencia en centros comerciales y puntos de distribución. A nivel internacional mira hacia mercados emergentes con cultura oleícola y gastronómica en expansión. En producción, el foco está en el desarrollo de nuevos monovarietales, donde de forma experimental someten a un riguroso estudio el crecimiento de olivos de diferentes variedades de aceituna para analizar su adaptación a las características del suelo y clima. 
El objetivo es seguir ampliando la gama sin perder la esencia que les ha llevado hasta lo más alto.