Olivar tradicional andaluz

Olimerca.- Lo que se ha vivido en el día de ayer en el sector del aceite de oliva en España no se había vivido, podemos decir, que nunca. En un momento de gran expectación, donde todos los operadores estaban pendientes de conocer cómo se había comportado el mercado en origen en mayo, nos hemos encontrado con un susto tras otro, tras darse a conocer los datos provisionales proporcionados por la Agencia de Información y Control Alimentarios, donde todo el sector rebatía la información ofrecida, tanto de salidas como de existencias en poder de la industria envasadora.

En un sector tan sensible a cualquier noticia, dato, rumor, cifra, balances, incluso fake news, cuesta creer que los técnicos de la AICA no hayan revisado concienzudamente sus balances antes de lanzarlos al mercado provocando un auténtico torbellino de quejas, reclamaciones, comentarios, incluso ha despertado dudas sobre el proceso de elaboración de este balance.

Todo el mundo sabe la inmediata repercusión que tiene la publicación de estos datos mes a mes, porque son muchas las operaciones de compra-venta u otros acuerdos comerciales que se cierran en función de esas cifras y que, sin duda, marcarán la tendencia en los próximos días. 

Todos somos humanos, todos nos podemos equivocar, pero en ocasiones hay ciertos datos y ciertas informaciones que conviene revisar no una, ni dos, sino tres veces antes de dar por buenos unos balances que se verán obligados a rectificar escasas horas después. Porque, en definitiva, está en juego la credibilidad de una importante y reconocida Agencia que ha demostrado durante muchos años la gran labor que ha desarrollado y es capaz de desarrollar.

Por último, podemos afirmar que en estos momentos los operadores de la cadena de valor se encuentran asimilando las nuevas cifras, que mejoran los datos de ayer y, en consecuencia, el mercado en origen apenas ha registrado movimientos de compra-venta a destacar. 

Nos encontramos en una situación de paralización casi total de las operaciones, aunque eso sí, la inestabilidad de los precios está cantada, por mucho que nos cueste a todos asumirla.

 

Nieves Ortega

Directora de Olimerca