Olimercac.-  La Federación de Cooperativas Agrarias de Cataluña (FCAC) acaba de hacer una primera estimación de lo que será la nueva cosecha olivarera en esta comunidad, apuntando un incremento del 28,4%, lo que se traducirá en una 34.800 toneladas de aceite de oliva frente las 27.100 toneladas de la año anterior. Será una campaña ligeramente por encima de una cosecha media, que se sitúa en unas 32.000 toneladas de aceite.

Aunque las zonas de secano del ámbito del campo de Tarragona y Terra Alta se verán sensiblemente afectadas por la falta de lluvia, el incremento de producción más importante se producirá en el conjunto de las comarcas de Tarragona. Se prevé un aumento global del 48%, al pasar de las 17.500 toneladas de aceite del año pasado a las 26.000 toneladas de este año.

En las comarcas de Lleida, el olivo de secano se verá gravemente afectada y se prevé un descenso del 18%, pasando de las 8.500 toneladas de la campaña pasada a las 7.000 toneladas de ésta. Mientras tanto, en las comarcas de Girona y Barcelona, se prevé una cosecha de unas 1.800 toneladas de aceite.

Toni Galceran, responsable de aceite de oliva de la FCAC, explica que "antes del verano, esperábamos superar las 40.000 toneladas de aceite y nos podríamos haber acercado a una cosecha récord, pero a muy lugares de Cataluña hemos sufrido más de cuatro meses sin lluvias. Las zonas de secano y sin riego de apoyo están gravemente afectadas y, a pesar de la lluvia de las últimas semanas, ya no podrán recuperar la producción ".

Galceran argumenta el incremento global porque "a pesar de que ha llovido tarde, en el Baix Ebre-Montsià, que es la zona productora de Cataluña con un mayor volumen, se podrá recuperar una parte importante de la cosecha".

Tanto en España como en otros países productores -Italia, Grecia, Túnez, Marruecos y Siria- se prevén descensos de la producción. Este factor junto con la tendencia a la estabilidad en el consumo mundial de aceite de oliva podría hacer prever, también, una campaña con estabilidad de precios.