Olimerca.- Nos enfrentamos a los meses más complicados de la campaña actual del aceite de oliva, hasta que entre en los circuitos el nuevo aceite de oliva. De momento, ya se conoce el balance provisional de salidas correspondientes al mes de mayo y las cifras pueden tener dos lecturas: magnífico comportamiento del mercado a buenos precios o bien, pensando en el enlace de cosecha, mínimos stocks para aguantar hasta la llegada del nuevo aceite de oliva y posible tendencia al alza de los precios en origen.

Sin lugar a dudas la mejor cifra es que durante el mes de mayo se han dado salida a más de 120.000 toneladas, lo que significa que llevamos cuatro meses consecutivos manteniendo la misma línea de comercialización, gracias sobre todo a que los precios han conservado una cierta estabilidad (con ligeros recortes en algunas semanas).

El otro dato significativo es que las almazaras guardaban en sus bodegas del orden de 590.000 toneladas, mientras que los industriales envasadores han pasado de las 187.000 del mes de abril a las algo más de 171.000 toneladas.
En total hablamos del orden de 770.000 toneladas para cumplir con las necesidades del mercado interior y exterior desde junio a finales de octubre.

Si comparamos estos datos con la campaña anterior tenemos que en estas fechas las existencias se encontraban en 517.000 toneladas, con lo que contamos con 260.000 toneladas más que el año anterior para aguantar hasta finales de octubre.

Y todo ello en un marco donde el olivar presenta un magnífico aspecto, con una importante floración, pendiente de ver cómo se puede producir el cuajado del fruto.