Alberto Guzmán
CEO y fundador de ANSOTEC
"No vendemos tecnología, sino soluciones adaptadas a la realidad de cada empresa"
05/02/2026
Olimerca.- ¿Cómo valoráis la evolución de las empresas oleícolas en transformación digital?
Alberto Guzmán.- La evolución ha sido notable, aunque muy desigual. En los últimos años el sector ha cambiado claramente de mentalidad: las empresas ya no se preguntan si deben digitalizarse, sino por dónde empezar y cómo hacerlo bien. Se ha pasado de centrarse exclusivamente en la producción y la calidad del aceite —que sigue siendo esencial— a entender que la eficiencia operativa, la trazabilidad, el control de costes y la gestión de datos son factores igual de críticos para competir.
Aun así, existe una brecha importante entre empresas que han integrado la digitalización en su estrategia y otras que siguen trabajando con procesos muy manuales y sistemas poco conectados. El reto ahora no es convencer, sino acompañar correctamente.
Olimerca.- ¿Cuáles son las mayores dificultades que tienen las almazaras para adaptarse a los nuevos retos tecnológicos?
Alberto Guzmán.- La principal dificultad no suele ser tecnológica, sino cultural y organizativa.Muchas almazaras llevan años trabajando de la misma manera y la introducción de nuevas herramientas implica cambiar hábitos, procesos y formas de tomar decisiones.
A esto se suman otros factores: falta de visión global sobre qué soluciones necesitan realmente, miedo a invertir sin tener claro el retorno, sistemas heredados que no se comunican entre sí y la ausencia de perfiles tecnológicos dentro de la propia empresa.
Por eso es clave entender la transformación digital no como la implantación de un software, sino como un proyecto integral de mejora del modelo de gestión
Olimerca.- ¿Qué servicios ofrece ANSOTEC y qué elementos diferenciadores tiene vuestra empresa?
Alberto Guzmán.- En ANSOTEC acompañamos a empresas agroindustriales y oleícolas en todo su proceso de transformación digital, desde el análisis inicial hasta la implantación y el soporte continuo.
Trabajamos en la planificación estratégica de la automatización y digitalización de procesos, la integración de sistemas para lograr trazabilidad y control en tiempo real y la implantación, a través de partners, de sistemas de gestión como ERP y soluciones específicas para almazaras.
Nuestro principal elemento diferenciador es que no vendemos tecnología, sino soluciones adaptadas a la realidad de cada empresa. Conocemos cómo funciona una almazara por dentro, desde la recepción de la aceituna hasta la comercialización del aceite, lo que nos permite proponer soluciones realistas, implantables y orientadas a resultados.
Olimerca.- ¿Cómo valora las líneas de ayudas públicas para favorecer esta transformación?
Alberto Guzmán.- Son una gran oportunidad y un impulso importante para el sector, ya que permiten a muchas empresas dar un paso que, de otro modo, pospondrían durante años.
No obstante, es fundamental que la digitalización no se plantee sólo porque existe una subvención, sino porque la empresa tiene claro qué necesita mejorar. Cuando la ayuda se integra dentro de una estrategia definida, el impacto es muy positivo y duradero. Cuando no, se corre el riesgo de implantar herramientas que luego no se aprovechan.
Olimerca.- ¿Qué recomendaciones haría a los gerentes del sector?
Alberto Guzmán.- Les recomendaría ver la digitalización como una inversión estratégica, apoyarse en especialistas que conozcan tanto la tecnología como el sector y empezar cuanto antes, aunque sea con pequeños pasos, siempre dentro de un proyecto global bien definido.
La ventaja competitiva en los próximos años no estará solo en producir un buen aceite, sino en gestionar mejor la información, los procesos y los recursos
Olimerca.- ¿Qué papel jugarán los datos y la trazabilidad en el futuro del sector oleícola?
Alberto Guzmán.- Van a ser uno de los grandes factores diferenciales. Cada vez será más necesario tomar decisiones apoyadas en información en tiempo real: rendimientos, costes, mermas, eficiencia y calidad en cada fase, con trazabilidad completa desde el olivar hasta el cliente final.
Las empresas que sean capaces de capturar, integrar y analizar esos datos tendrán una ventaja competitiva enorme. La digitalización bien planteada permite precisamente eso: convertir la información en una herramienta real de gestión.
Además, la inteligencia artificial ya está aquí, y aquellas empresas que no estén preparando sus procesos y datos para integrarla, simplemente están avanzando en la dirección equivocada.