Olimerca.- El mercado de los aceites vegetales ha vivido en los últimos meses una cierta revolución que ha provocado algunos cambios en la percepción y el uso de aceites como la soja y la colza en el sector de la industria alimentaria.

El desabastecimiento de girasol (pipa, harina y aceite) provocado por la invasión de Rusia a Ucrania ha obligado a que muchas empresas aceiteras hayan tenido que abastecerse en países como Grecia, Túnez, Francia o incluso Mozambique, a cualquier precio, lo que ha obligado a que industrias conserveras hayan tenido que recurrir a otros aceites vegetales que en el pasado no tenían una buena imagen por parte del consumidor, como es el caso de la colza.

Así, en la última Junta Directiva de Afoex, que representa a la mayoría del sector de aceites vegetales de España, el balance del mercado en el primer semestre del año recoge que, a pesar de la situación de excepcionalidad, las industrias han sabido adaptarse a las circunstancias y ha conseguido que la soja y la colza hayan podido crecer de manera más destacada, frente al aceite de girasol. Se han roto ciertos tabúes en el mercado en el uso de ciertos aceites vegetales.

La buena noticia es que se observa una mayor disponibilidad de aceites procedentes de Ucrania que llegan vía Mar Negro y Lituania además de mayor oferta de otros países limítrofes, lo que sin duda está favoreciendo un ajuste de los precios a la baja; en la misma línea que muestran los aceites de soja y colza.