Olimerca.- La Asociación Española de Municipios del Olivo acaba de conceder el primer premio al mejor olivo monumental a un magnífico ejemplar integrado en el conjunto singular de olivos denominado “Oliveiras del Pazo de Santa Cruz”, situado en el paraje de Ortigueira del municipio de Vedra, A Coruña, cuya arboleda dibuja una singular retícula de olivos centenarios que vegetan desde el siglo XVI.

El jurado destaca la singularidad y belleza del paisaje donde el árbol premiado destaca, un conjunto de olivos centenarios que forman una singular retícula de caminos ortogonales con más de 500 ejemplares de más de cinco siglos de vida.

También se menciona en el fallo el hecho singular de cómo este olivar se ha hecho majestuoso, por su porte y belleza, en una región como Galicia donde este cultivo se encuentra limitado por las condiciones climáticas propias del Atlántico que, sin embargo, acoge en este rincón al árbol más Mediterráneo.

Este conjunto distribuido en paseos ortogonales se plantó con objeto de dividir los terrenos de cultivo del Lugar de Ortigueira, y las personas que lo diseñaron lo hicieron con escalas distintas según la importancia de los paseos, cosa verdaderamente original en un entorno agrario. Los principales caminos de olivos tienen una anchura de ocho metros y los secundarios unos cinco.

Pero no sólo se plantó este entramado con fines ornamentales y divisorios, sino también para su aprovechamiento puesto que hasta principios del siglo XX sus aceitunas fueron molturadas en un empiedro y prensa de viga existentes, y su aceite dedicado al consumo familiar.

Valga este premio para reconocer a olivos singulares también en regiones lejanas al epicentro productivo español, lo que demuestra el arraigo geográfico e histórico de éste árbol en toda la Península Ibérica porque estamos hablando, probablemente, del olivar más occidental de la Vieja Europa.

El jurado ha estado compuesto por los catedráticos Luis Rallo y Diego Barranco, de la Universidad de Córdoba, y por los ingenieros agrónomos Salvador Cubero y José Mª Penco de AEMO.