Olimerca.- Tras conocer los dato de la AICA, según los cuales las salidas de aceite de oliva en marzo vuelven a superar las 146.000 toneladas (ver noticia aquí), las reacciones no se han hecho esperar.

El responsable nacional de la Sectorial de Olivar y Aceite de UPA, y secretario general de UPA Andalucía, Cristóbal Cano, destaca que esta cifra refleja, por un lado, la cada vez mayor demanda nacional e internacional de aceite de oliva; y por el otro, la reversión de la crisis de precios en origen, que comienza a tener una línea ascendente y se encamina a consolidarse por encima de los costes de producción. "Es muy satisfactorio comprobar que la comercialización sigue fuerte un mes más”. 

Para UPA Andalucía, "el sector olivarero debe aprovechar la coyuntura para conseguir que los precios, finalmente, se estabilicen dentro de la rentabilidad de nuestras explotaciones, sobre todo de olivar tradicional. Ya hemos demostrado que la diferenciación y la apuesta por la calidad tienen su justa recompensa vía precio. Como estamos comprobando, la campaña de comercialización de este año es de récord y consolida un crecimiento importante”. 

Según Cano, “a esto hay que añadir otros factores importantes, como el hecho de que se hayan eliminado las trabas arancelarias con Estados Unidos para la exportación de aceite de oliva envasado de origen España; y la futura norma de calidad y trazabilidad también es una magnífica noticia puesto que generará más confianza en el sector. Igualmente, hay que destacar la aprobación del decreto de autorregulación, que permite retirar voluntariamente aceite de oliva en momentos de precios por debajo de los costes de producción", argumenta Cristóbal Cano. 

Próxima campaña
A pesar de estas magníficas noticias, UPA Andalucía mira con preocupación la futura campaña, sobre todo porque el déficit hídrico que están arrastrando los olivares en esta primavera determinará la producción del próximo año, que puede verse afectada a la baja de forma notable. 

Ante estas situaciones, Cristóbal Cano entiende que la estabilización de los precios no es solo una cuestión del sector, sino que en ella deben implicarse las administraciones. "Debe aplicarse realmente la reformada Ley de la Cadena Alimentaria; así como intervenir de oficio para eliminar definitivamente las prácticas abusivas y la venta a pérdidas de la gran distribución, con sanciones acordes al daño causado; la erradicación del uso del aceite de oliva como producto reclamo; el control de las importaciones y campañas de promoción destinadas a incrementar aún más el consumo de la grasa más sana y saludable del mundo. Y todo esto se puede hacer, como hemos demostrado en UPA con el acuerdo firmado con Lidl y que supone un antes y un después en las relaciones comerciales entre productores y grandes cadenas”, concluye Cristóbal Cano.