Bodegón de aceites italianos

Olimerca.- Los últimos datos de exportaciones de aceite de oliva por parte de Italia han encendido las señales de alarma entre la industria envasadora y exportadora. Según los últimos datos elaborados por el ICE correspondientes al 2018, recogidos por la Asociación italiana de industriales del aceite de oliva ASSITOL, Italia tiene un potencial en este sector, pero es necesario invertir más en promoción, además de vincular su consumo con la gastronomía, el vino y el turismo.

En particular, la exportación agroalimentaria creció un 7,9% respecto a 2017, mientras que el aceite de oliva supuso el 10,5% de todo el flujo de las exportaciones nacionales y, gracias a este resultado, ostenta el segundo lugar en "ranking" de mayor venta de productos nacionales en los Estados Unidos. Por cuota de mercado el aceite de oliva supone el 36,1%, llegando incluso a la primera posición, superando, a la pasta (36%) y el vino (32%), por un valor de 545 millones de dólares.

Por otra parte, el año pasado las grandes marcas italianas que se venden en los Estados Unidos dieron entrada a 71,568 toneladas de virgen extra, por un valor de casi 400 millones de dólares.

Según Anna Canne, presidente de la división Group OIL de la Asociación ASSITOL “ nuestro aceite de oliva ha perdido una cuota del 4,5% en comparación con 2017. Sin embargo, a pesar de las dificultades, mantenemos las primeras posiciones en la exportación de la agroindustria".

Desde Assitol, muestra su preocupación ante el "adelantamiento" de la producción de aceite de oliva desde España, que se ha convertido, en los últimos dos años, el primer país por ventas de aceite de oliva a los consumidores estadounidenses. Y mientras tanto, también ha aumentado la producción estadounidense. "Los italianos, que fueron los pioneros en la exportación de aceite de oliva gracias a nuestras marcas históricas - explica el presidente de la industrial, hoy debemos desarrollar nuevas iniciativas promocionales, inspiradas en las campañas de promoción de España en EE.UU., que están empezando a dar resultados. De lo contrario, corremos el riesgo de perder otras posiciones respecto a nuestros competidores ".

Por tanto, “el potencial de comercio internacional y dela exportación puede revitalizar el sector en un momento difícil como el que estamos atravesando - concluye Anna Canne. “Toda la cadena tiene que reaccionar a la crisis y delinear una estrategia para la revitalización y promoción. Invirtiendo en aceite de oliva, por ser cada vez más fuerte, y las recetas son algunas de las opciones estratégicas, que esperamos lograr con el apoyo de las instituciones”.