Olimerca.- La falta de precipitaciones y el excesivo calor también está afectando a Francia, que está poniendo en una situación complicada a los productores de aceite de oliva, que podrían ver reducida su cosecha a la mitad.

Así lo señala Le Figaro, en referencia al último informe de Afidol (Asociación Interprofesional Francesa de Olivos), en la región PACA, como se conoce a la zona de Provenza, Alpes y Costa Azul, donde se producen dos tercios del aceite de oliva francés, la campaña 2022/23 viene marcada por registros de calor, con olas que se suceden entre sí y que ya han tenido un efecto adverso en la producción de aceite de oliva.

Por su parte, Laurent Bélorgey, presidente de la asociación interprofesional France Olive, se ha mostrado preocupado por la próxima cosecha en octubre. Aunque el olivo es un árbol especialmente resistente al calor, la falta de lluvia puede tener un alto impacto en su producción.

Afirma que "hemos tenido años excepcionalmente calurosos antes, pero ahora es diferente. La sequía se produjo en el momento de la floración y se está prolongando durante demasiado tiempo. En Francia, solo el 20% de nuestros cultivos se riegan y es la primera vez que vemos que esto sucede a esta escala". Y esto, según Bélorgey, inevitablemente tendrá un impacto en los precios.

Según el diario francés, tanto desde Afidol como desde France Olive consideran que es de esperar un aumento de precios del orden del 15 al 30%.