Olimerca.-  A pesar de que nos encontramos en unas fechas que se caracterizan por una menor actividad operadora en origen, hay un dato en el mercado que si llama la atención y que puede tener repercusión a partir del 20 de agosto.

Quedan apenas dos meses para que se inicie la recolección temprana de la nueva aceituna y en el lado de la producción nos encontramos con dos posiciones vendedoras opuestas: aquellos que han hecho bien sus deberes y han ido comercializando mes a mes de forma ordenada, y aquellos que han aguantado en sus bodegas un mayor volumen de aceite en la confianza de que la subida de los precios en origen, iniciada en enero, iba a mantenerse incluso hasta en los meses de verano.

Craso error. La apatía compradora por parte de los industriales envasadores, con altos stocks de aceite comprado meses atrás, unido a la caída del consumo de aceites de oliva en los lineales ha provocado que esa estrategia de algunas almazaras de apurar hasta el último minuto para vender haya generado mucha incertidumbre e inseguridad de cara a cerrar la campaña actual.

La prueba de esa tensión se nota en la posición que están adoptando una parte y otra del sector productos: mientras que los que van holgados en sus salidas se mantienen firmes en sus posiciones vendedoras, con precios para el lampante que se mueve entre los 2,90€/kg y los 2,92€/kg; el otro grupo más ambicioso se está encontrando con la necesidad de ajustar sus precios a la posición de la demanda, 2,80€/kg, porque se le echa encima la campaña y tiene que dejar sus bodegas vacías.

En las próximas semanas será difícil ver subidas de precios en origen, aunque si hablamos de bajadas todo está por ver.  Si hablamos del futuro comportamiento de los refinadores se puede afirmar que éstos están muy cubiertos. Al lampante existente a día de hoy hay que sumar no menos del 50-60% del enlace que tengamos, hablamos de unas 210.000 Tm a fecha 1 de octubre que cubrirán sobradamente la demanda de los meses de octubre y noviembre

En lo que respecta a evolución de precios en el medio y largo plazo sin duda que hay dos elementos determinantes: las salidas y la previsión de cosecha.

A estas alturas de campaña, estamos en un escenario que indica una media cosecha que debe oscilar entre 1.300.000 y 1.550.000 Tm. A este potencial escenario en España hay que añadir una mayor producción en la cuenca mediterránea, donde las primeras estimaciones apuntan a que llegará a estar en el entorno de las 320.000 Tm, que arrojaría unas 250.000 Tm de mayor disponibilidad:

+ 50.000 Tm en Portugal.

+ 120.000 Tm en Túnez.

+ 100.000 Tm en Italia.

+ 50.000 Tm en Turquía.