Olimerca.- La segunda mesa redonda en la jornada de Olimerca estuvo centrada en la posición del sector ante el reto de los precios en el lineal, tema que abordaron, desde distintas ópticas, Aurelio del Pino, presidente de la Asociación de Supermercados ACES, Antonio Luque, presidente de Grupo Dcoop, y Gonzalo Guillén, presidente de Anierac.

El primero en intervenir fue Aurelio del Pino, que ofreció el punto de vista de la distribución pero no quiso pronunciarse en temas de precios, aunque sí plantear una serie de elementos para la reflexión. En primer lugar, aseguró que el AOVE “es un producto de oro por todos los atributos positivos que tiene y no debería necesitar promoción”. También apunto a competitividad que existe en la distribución como algo positivo para el consumidor, que es quien se beneficia de esa “intensa competencia” que, a su vez, hace necesaria la apuesta por la diferenciación.

El presidente de ACES también destacó que hay que “mejorar el conocimiento sobre el sector” de cara al consumidor para que éste conozca más el producto, las distintas calidades, variedades, DOPs… aspecto que desde el lineal del supermercado se puede trabajar.

Pino apostilló afirmando que " Hay que apostar por desarrollar el lineal haciendo del surtido una propuesta de valor, con soluciones para todo tipo de consumidores y momentos de consumo".

A continuación, Antonio Luque, desde la óptica de la producción, apuntó a la necesidad de contar con “mecanismos que nos ayuden a normalizar los precios y las diferencias que hay entre campañas con mucha cosecha y otras con menos”. Y añadió que hay que trabajar para que dichos precios sean aceptables para todos los que intervienen en la cadena de valor.

Desde su punto de vista, la Ley de la Cadena va a generar un problema de precios “sin solución para los agricultores”, y para evitarlo considera que sería necesario que: por un lado “el Ministerio de Agricultura fije el precio; por otro lado, se prohíba importar por debajo de dicho precio y, finalmente, si hay que retirar producto se pague por ello. Sin esto, la Ley de la Cadena no cumplirá su función”.

Para concluir esta mesa, Gonzalo Guillén, desde la industria envasadora, calificó el mercado como “maduro, difícil y castigado”, con un consumo que va en caída en los países productores, pero que aumenta entre los no productores, donde se vende más caro y se le da más valor.

En el mercado español, el presidente de Anierac afirmó que “nos encontramos ante una situación de aumento de los costes de producción, con una oportunidad para mejorar el lineal gracias a la Ley de la Cadena”, algo que, sin embargo, en su opinión “no estamos haciendo bien porque no estamos dando una buena imagen de lo que es un producto de valor”.

Desde su punto de vista, “la distribución debería fijase más en el sector del vino y trabajar para que el consumidor aprecie el aceite de oliva como un producto de máxima calidad”. Según sus palabras, “tenemos que dar valor a nuestro producto que por algo somos el país que mejores aceites produce” y concluyó destacando la oportunidad que se nos presenta para fomentar el consumo del aceite de oliva con los precios de los aceites de semillas por las nubes.