Olimerca.- La protección de la calidad y la represión del fraude en productos agroalimentarios es una de las máximas del Gobierno Italiano, que a través de la Inspección Central para la Represión del Fraude (ICQRF) perteneciente al Ministerio de Política Agraria, Alimentaria y Forestal ha publicado un informe de las actividades realizadas en 2021 en su lucha contra el fraude.

Señala que, a pesar de las diversas dificultades, se han logrado resultados importantes: las exportaciones están en niveles récord y las DOP están creciendo en el mercado nacional e internacional, tanto en términos de valor económico como en la cantidad de productos protegidos.

En este trabajo se realizaron 61.756 controles antifraude, de los cuales 49.511 fueron de inspección y 12.245 de análisis. Los operadores verificados fueron 33.404 y los productos verificados 62.316.

Las irregularidades afectaron al 15,9% de los operadores, al 11,6% de los productos, mientras que el 9,0% de las muestras analizadas resultaron ser irregulares.

En el caso del aceite de oliva, los fraudes más habituales son:

  • Aceite de oliva virgen extra etiquetado como tal que tras un análisis químico y/u organoléptico resulta ser de una calidad inferior.
  • Falsificación de aceite de oliva virgen extra de marcas comerciales notorias.
  • Falta o irregularidad de la indicación del origen geográfico en el aceite de oliva virgen extra.
  • Infracciones a las normas de etiquetado y presentación de los aceites de oliva por omisión de indicaciones obligatorias, uso irregular de indicaciones facultativas, uso engañoso de la denominación de origen.
  • Incumplimiento o irregularidad en los registros electrónicos.
  • Usurpación, imitación o evocación de un nombre protegido.
  • Aceite de oliva virgen extra obtenido de la mezcla de aceite de semillas con aceite de oliva.