Olimerca.- La calidad del AOVE y los consumidores fueron los temas centrales de la primera mesa redonda que se celebró en la jornada conmemorativa del décimo aniversario de Olimerca, y que contó con las intervenciones de Manuel Parras, catedrático de Comercialización e Investigación de Mercados de la Universidad de Jaén, y Wenceslao Moreda, representante de España en el Codex Alimentario.

Bajo el título “El comportamiento del consumidor de aceites de oliva: conocimiento, etiquetado y nuevas demandas”, Manuel Parras hizo referencia a la necesidad de afrontar nuevos retos a los que se debe enfrentar el sector para seguir evolucionando y aumentando su consumo. Y sobre ello, él y su equipo están realizando un estudio, cuyos resultados se harán públicos en breve y en el que se aborda el comportamiento del consumidor de aceite de oliva y con él quieren “aportar más conocimiento al sector”. Según Paras, las primeras conclusiones apuntan a que en España hay “un gran desconocimiento sobre el producto entre los consumidores”.

Y dicho desconocimiento “nos lleva a la necesidad de hacer mejor las cosas en base a dos estrategias”. Por un lado, Parras señaló la necesidad de explicar la diferenciación de los aceites. “Hay que explicar al consumidor las distintas características de un aceite de oliva para que su elección sea en base a un criterio justificado, que justifique a su vez el precio que va a pagar por él”. Asimismo, remarcó que “aunque la comunicación puede hacerse mejor, no se ha hecho mal del todo”.

Y en ese “hacerse mejor”, Parras apuntó a que hay que poner el acento en tres sectores de la población: por un lado, en los milenials, utilizando los canales de comunicación y el tipo de mensajes que ellos consumen para que el mensaje les llegue; en los chefs, que es otro de los sectores en los que hay que hacer hincapié para que utilicen AOVE de forma habitual en sus cocinas; y por último en las instituciones, que “deberían obligar a aquellos que tienen la concesión de comedores en hospitales, colegios y centros públicos, a utilizar aceite de oliva en los menús”.

Como conclusión a su ponencia, Manuel Parras afirmó que “cuanto más nos acerquemos al consumidor, más aceite de oliva venderemos”.

Autorregulación 
“La autorregulación de la calidad para competir en los mercados exteriores. Las trabas en otros países”, fue el tema que puso sobre la mesa Wenceslao Moreda, afirmando que “el aceite de oliva está sobre regulado y gracias a ello tenemos un producto de excelente calidad, que llega cada vez a más consumidores y que hay que protegerlo”.

Moreda reconoció que esta regulación puede ser un “problema” para las empresas, por toda la legislación que conlleva, pero proporciona seguridad al consumidor. Aseguró también que su objetivo en el Codex Alimentario es armonizar la legislación para facilitar las cosas.

El investigador afirmó que la autorregulación es “algo bueno para dar más seguridad y conocimiento a quien consume el producto”, y reconoció que, “a veces, las instituciones se precipitan y son las que generan más incertidumbre”.

Durante su intervención destacó también que hay mucho consumidor por conquistar y por eso “es importante que conozca la regulación y que sepa que el aceite de oliva es un producto que cuenta con todas las garantías de calidad y seguridad, además de los beneficios que aporta para la salud”.

En este sentido, concluyó su exposición apuntando a la necesidad de aumentar la comunicación en relación a la calidad, seguridad y beneficios para la salud que tiene el aceite de oliva.