Olimerca.- A pesar del optimismo generalizado que se vive en el conjunto del sector del aceite de oliva, ante el mantenimiento de las salidas en los dos últimos meses que ha estado acompañando de una gran sostenibilidad de los precios en origen, la evolución del cultivo del olivar podría sufrir un fuerte revés en los próximos días, si se confirman las altas temperatura que pueden afectar a las principales zonas productoras.

Según las previsiones climatológicas todo apunta a que en gran parte de Andalucía y Extremadura se podrían superar los 40 grados, lo que sin duda podría afectar de manera importante a la floración de los olivos que se encuentran en su momento álgido. 

Aunque las lluvias en los primeros meses de este año han sido muy favorables para el campo, la irrupción de una ola de calor de pleno verano en el mes de mayo podría hacer mucho más daño de cara a la producción de la próxima cosecha. 

En este contexto, el sector productos se muestra cauteloso a la hora de negociar sus próximos contratos de aceite de oliva de cara a los próximos meses. Aunque todo el mundo coincide en que no habrá subidas de las cotizaciones en origen en el corto plazo, todos aseguran que todo va depender de la evolución de las salidas de aceite y sobre todo de la evolución del cultivo, porque aunque en algunas zonas se muestra en su mejor momento, en otras zonas de secano el cuajado está siendo muy desigual.

Por último, un tema no menos importante lo encontramos en la evolución del olivar en el resto de los países productores del arco mediterráneo. De momento, todo apunta a que Portugal, Túnez o Italia se van a enfrentar a una menor cosecha que la campaña actual, lo que supondrá para España jugar con ventaja competitiva si llegamos a un enlace entre campañas en el entorno de las 500.000 toneladas.