Representantes de Asaja, COAG y UPA.

Olimerca.- Las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA se han comprometido a poner freno de forma conjunta a la tendencia de caída de precios del aceite de oliva y han anunciado que trabajarán en la búsqueda de soluciones definitivas a la grave crisis que vive el sector olivarero.

Las estructuras a nivel nacional y regional ya se han puesto a trabajar, marcándose mediados de mayo como fecha límite para que las administraciones pongan en marcha todos los mecanismos que se encuentran a su alcance para que haya una estabilidad real en el mercado, señalan en un comunicado.

El primer mensaje que han lanzado es que “no van a cejar en el empleo de cumplir un objetivo final: la estabilidad de los precios del aceite”. Más allá de las formas, lo que tienen muy claro las tres organizaciones es que “ya ha pasado suficiente tiempo para que todas las administraciones se pongan a trabajar en esa estabilización de los precios, porque los agricultores jiennenses no puede seguir pendientes de que el precio lo fije el cielo dependiendo de si tenemos una sequía después de una cosecha grande”.

Se trata de un acuerdo para trabajar en resolver esta situación de una forma definitiva, porque las tres organizaciones entienden que el mercado no funciona y, por lo tanto, se tienen que poner en marcha medidas básicas y que no se están utilizando correctamente, para que el sector deje de perder dinero absurdamente.

Pretenden alcanzar una solución definitiva y conseguir que la Junta de Andalucía y el Ministerio de Agricultura reviertan la situación de oscilaciones, de dientes de sierra elevados y de valles profundos de precios muy bajos que permitan a los olivareros enfrentarse al mercado de forma sensata. Son conscientes de que los agricultores, que es el eslabón más débil de la cadena, sufren un descenso de precios del 35%, mientras que en los lineales el precio del aceite de oliva permanece prácticamente en el mismo nivel que el año pasado.

Reclamaciones
Por todo ello, hacen varias reclamaciones:

  • Extensión de norma de la Interprofesional que permita la autorregulación del mercado. 
  • Una nueva PAC actualizada con los umbrales de precios y regulada la ayuda al almacenamiento privado y cualquier otro sistema que sirva para regular cosechas de mayor producción en favor de aquellas con menos aceite;
  • Una Ley de la Cadena que funcione y cumpla el objetivo con el que se aprobó, que no es otro que evitar los desequilibrios entre los actores.

Y añaden que, de cumplirse el plazo y no tener respuestas satisfactorias por parte de las administraciones, las tres organizaciones establecerán nuevas medidas que consideren oportunas, sin descartar la posibilidad de las movilizaciones. Tienen claro, afirman, que “el camino emprendido de unidad de acción es a largo plazo y no se parará hasta conseguir una solución definitiva al problema de bajos precios porque su responsabilidad legítima es defender los intereses de los olivareros jiennenses frente a unos ciclos de inestabilidad de precios que no beneficia a nadie, a los productores y, por supuesto, a los consumidores”.