Necesidad, instrumentos e incentivos

La integración cooperativa es la alternativa del futuro

AUTOR: José Luis Rojas, director de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha
PUBLICADO EL 06/03/2017

Pocos actores de los que participan en el sector agroalimentario se posicionan en público en contra del diagnóstico, mayoritariamente aceptado, de que una de las más importantes debilidades del sector productor es su falta de vertebración comercial, la pequeña dimensión empresarial de las cooperativas -las empresas de los productores- y, por ende, su falta de influencia y de capacidad de negociación en el mercado.

El desequilibrio de la cadena de valor agroalimentaria, a favor de la distribución, es una realidad incuestionable, a pesar de la publicación de la Ley de Mejora de la Cadena Alimentaria en el 2013.

La gran distribución ha seguido en estos últimos años un proceso de concentración. La situación actual determina que las cinco principales empresas comercializan cerca del 60% del consumo alimentario de los hogares españoles y las marcas de distribución van adquiriendo, a su vez, más cuota de mercado.

Principales responsables

De nada sirve echar balones fuera. Los principales responsables de este escenario son los propios productores y también sus organizaciones representativas, incluidas las cooperativas, que no hemos sabido orientar y priorizar las acciones, esfuerzos y recursos para mejorar el posicionamiento comercial de los productores.

Asimismo hay que imputar también responsabilidades a las distintas administraciones, que han comprendido muy tardíamente que el “café para todos”, en la utilización de sus presupuestos, su cobardía en definir una política propia, ha adormecido y debilitado a los agricultores y ganaderos de todo el estado, si bien es cierto que en unos territorios y sectores, más que en otros.

Necesario impulso de la integración

Tras la puesta en marcha hace unos años de la Ley de Fomento de la Integración de Cooperativas, publicada por el ministerio de Agricultura en 2013, que contempla la nueva figura de la Entidad Asociativa Prioritaria (EAP) de ámbito supra autonómico, el sector cooperativo va a tener nuevos instrumentos para “engrasar” la toma de decisiones de los consejos rectores, en primera instancia, y de los socios posteriormente en las asambleas de las cooperativas.  Podemos contar con una potente herramienta para impulsar nuestras cooperativas, que tengan una mayor dimensión, que supongan un importante revulsivo para ser, poco a poco, más grandes.

Los que alcancen el reconocimiento o participen una EAP, EAPIR o APA no sólo tendrán más ayudas y prioridad, sino que también tendrán preferencias y mayores apoyos en las principales medidas del Programa de Desarrollo Rural (PDR) orientadas a los productores, como mejora de explotaciones, incorporación de jóvenes, posiblemente seguros agrarios y otras medidas.